Baúl de Felicity Ravenshade

Publicado por Felicity Ravenshade, Abr 03, 2025, 05:03 PM

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10 Palabras Ultima modificación: May 05, 2025, 04:15 PM por Felicity Ravenshade

Golden Light
Wicked Cherry
E.X.T.A.S.I.S.
Passport
Madera de PinoNúcleo de Fibra de Corazón de Dragón
34 cm
Expecto Patronum
  • Madera de Pino
  • Núcleo de Fibra de Corazón de Dragón
  • 34 cm
  • https://i.imgur.com/idvsBww.png
  • https://i.imgur.com/rEhnjff.png

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Is breá liom thú

Septiembre, 2056 Mansión Rowencourt New York — Estados Unidos Felicity siempre había creído que el Patronus era una verdad sencilla. Un reflejo fiel, estable, casi inmutable: una criatura nacida del recuerdo más puro, del ancla emocional que te mantenía a flote cuando el mundo amenazaba con hundirte. El suyo había sido una zorra desde la primera vez que logró conjurarlo; astuta, ligera, vigilante. Un animal que sabía huir, sobrevivir, observar desde la distancia y elegir con cuidado cuándo acercarse y cuándo desaparecer. Durante años, aquella forma había sido suficiente... porque Felicity también lo había sido. Pero esa mañana —atada hasta el cuello de desesperación, rodeada de compromisos impuestos, de planes desesperados, de una libertad que parecía requerir magia oscura para existir— algo en su interior ya no encajaba del todo lo que la presionaba a "no hacer nada". El aire estaba cargado de tensión, denso como un secreto a punto de estallar. Las palabras de Andros aún flotaban entre ellos, pesadas, acusatorias, dolorosamente lúcidas. Felicity sostenía su varita con firmeza, aunque el pulso le temblaba apenas; no por miedo al enfrentamiento, sino porque sabía que estaba caminando sobre una línea que, una vez cruzada, no tendría retorno. Su magia vibraba bajo la piel, inquieta, impaciente... como si algo dentro de ella hubiese despertado antes que su propia conciencia. Y entonces ocurrió. La pared fue atravesada por una luz plateada que no pidió permiso. El Patronus emergió con la familiar silueta de la zorra, ágil y brillante, pero no estaba sola. Giró en el aire, inquieta, como si algo la llamara desde un punto invisible, y tras ella apareció una segunda figura: un ave lira, majestuosa, con las alas abiertas como si abarcaran el espacio entero. Felicity sintió que el corazón se le detenía. La sorpresa la desarmó por completo. Su varita cayó de sus dedos y el mundo se redujo a ese instante imposible, a esa magia que no obedecía a su voluntad consciente sino a algo mucho más profundo. El pánico fue inmediato, visceral, porque la única explicación que su mente aceptaba era una sola: Arthur. ¿Pero qué...? murmuró, con la voz quebrada, antes de que el miedo la atravesara como un rayo. Si sus Patronus estaban allí, algo había pasado. Algo lo habría puesto en peligro. La urgencia tomó el control. Las órdenes a Mimzi, la aparición, los escalones descendidos con prisa... todo fue un torbellino donde Felicity apenas era consciente de sus propios movimientos. Solo cuando Arthur estuvo frente a ella, intacto, respirando, real, el mundo volvió a encajar en su eje. Las lágrimas brotaron sin permiso, y al abrazarlo comprendió que había estado separada de él por demasiado tiempo. Pero fue después, en el silencio cargado del hall, cuando la magia decidió terminar de hablar. La zorra se acercó primero, rozando a Arthur con un gesto familiar, casi tierno. Felicity sonrió con alivio... hasta que la luz comenzó a arremolinarse. La forma conocida se deshizo lentamente, como humo bajo el agua, y ante sus ojos —ante el asombro de todos— la figura de la zorrita roja se reconfiguró. Alas. Plumas. Resonancia. Una segunda ave lira tomó forma junto a la primera, idéntica y distinta al mismo tiempo, como un eco hecho de luz. Felicity llevó una mano a los labios, incapaz de hablar. Sus ojos adquirieron ese tono dorado que solo aparecía cuando estaba con él, cuando dejaba de huir, cuando ya no necesitaba ser astuta para sobrevivir. Comprendió entonces la verdad que había estado creciendo dentro de su pecho. Porque el Patronus solamente cambia e imita al de otra persona cuando ese sentimiento especial es real. Cuando eliges a alguien no como refugio, sino como destino compartido. La respiración de la pelirroja se detuvo por un instante, entendiendo por completo que su tiempo allí ya no debía prolongarse más. —Justo iba a poner en marcha mi plan de escape— dijo, con una sonrisa temblorosa, mirándolo. Su corazón desbocado por estar nuevamente frente a ÉL. Lo amaba. Lo amaba con todo el corazón y su Patronus —fiel, implacable— simplemente había cambiado de forma para corroborarlo delante de todo el mundo. Su apellido ya no le importaba, ni la herencia ya que su futuro dependería de lo que decidiera de ahora en adelante, junto a Arthur, a su persona especial. Junto a quién que la impulsaba a ser mejor persona, sin importar toda la oscuridad a la que estaba acostumbrada a manejar.
738 Palabras #1

Golden Light
Wicked Cherry
E.X.T.A.S.I.S.
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Madera de PinoNúcleo de Fibra de Corazón de Dragón
34 cm
Expecto Patronum
  • Madera de Pino
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