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#71
Ministerio de Magia / Tras los pasos del Sleipnir | ...
Último mensaje por River Greyback - Ayer a las 02:19 PM
Aquel dragón que acudió a darle apoyo cuando el Sleipnir reaccionó bruscamente parecía haber cambiado de opinión y en lugar de retirarse, con el resto de los otras criaturas, continuó rondando a espaldas suyas como si repentinamente hubiera decidido que valía la pena  quedarse bajo su cobijo o hacer equipo en caso de que la situación se volviera complicada. En parte era curioso, las criaturas no solían ser muy afectad a él ya fuese por su naturaleza de licantropo o por su personalidad pero desde que estaba con Whilemina éstas solían acercarse con mayor frecuencia quizá porque percibían un olor mucho más amigable.

A esa clase de detalles no solía darles mucha importancia pero justo ahora, con todo lo que estaba pasando entre ellos, parecían ser mucho más significativos y pequeñas evidencias de lo que había cambiado.

El dragón batió las alas levantando polvo, resopló soltando algo de vapor por la nariz pero justo como él parecía haber notado que la situación general estaba bajo control; el refugio para esa familia de sleipnirs tomaba forma en tiempo record y el personal del ministerio desplegado por la zona seguía lanzando unos últimos hechizos para contener el temperamento ahora más agotado de la criatura.

Justo en ese momento estuvo a punto de guardarse la varita y dar por terminada la tarea, mal no había resultado pero su intención principal que consistía en dar con Whilemina no rindió ningún fruto; tendría que buscarla de manera directa y no dejarlo al destino. Gruñó por lo bajo, como un reclamo personal, y al hacerlo coincidió con el instante en el que el sleipnir relinchó parándose sobre sus patas traseras antes de remontar en una carrera que probablemente aplastaría lo que estuviera en su pasó.

Y era él quien estaba en medio del camino...

Conjuró de manera no verbal un Angelus Praesidium, y aunque el hechizo seguía resultándole demasiado aparatoso por la figura que creaba al ser conjurado, sirvió para crear una barrera firme que frenó en seco a la criatura. Fue ahí que el pequeño dragón dio un aleteo al frente, bufando cayó al suelo y el sleipnir tras concederle una mirada giró sobre sus pasos. Esa criatura ya estaba agotada y no les daría más complicaciones.



Post: 1/2

Resultado del hechizo (con bonificación si es la primer tirada): 9: ¡Esfintástico! El Sleipnir es detenido en seco y tu defensa parece cansarle lo suficiente para que no quiera volver a embestir de momento, su nuevo hogar parece estar mucho más cerca y una criatura viene en tu ayuda. ¿No era una de las que viste antes?

Interacción/Mención:

Acumulativo Global: Superado





#72
Ministerio de Magia / Tras los pasos del Sleipnir | ...
Último mensaje por River Greyback - Ayer a las 02:00 PM
River Greyback ha lanzado los dados

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[Roll]: Angelus Praesidium
• Lanzada de 1d10 : 9
• Suma total: 9
#73
Club de la nimbus / Club de Nimbus | Bloqueo de Bl...
Último mensaje por Atwood N. Purple - Ayer a las 01:59 PM
Atwood N. Purple ha lanzado los dados

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¡Realizó un movimiento de Golpeador - Bloqueo!
¡Realizó un movimiento de Golpeador - Ataque!
#74
Club de la nimbus / Club de Nimbus | Bloqueo de Bl...
Último mensaje por Susan Petrie - Ayer a las 01:55 PM
[Bloqueo de Bludgers][Nimbus]

Un fallo lo puede tener cualquiera y más cuando en mi caso era la primera vez que probaba esta dinámica de bloquear y aún me costaba pillarle el truco con el bate ya que al no jugar al quidditch me cuesta bastante acostumbrarme a una escoba, pero bueno lo seguiré intentando hasta que consiga hacerlo medianamente bien y aunque sea bloquear un par de ellas de casualidad, pues al menos estaba haciendo algo de ejercicio antes de volver a casa a esperar a que mi chico salga de trabajar aunque luego no me faltase como distraerme y hacer la espera mucho más corta cocinando y organizando alguna que otra sorpresa. A la hora de ver su lanzamiento, me coloque en posición y con un elegante movimiento de bate bloqueé la bludger sin problema por sorpresa y sin tan siquiera esperar conseguirlo aquel día,ya que aún estoy aprendiendo esta práctica de Quidditch tan nueva para mí en todos los sentidos ya que aún estando tan torpe me estaba divirtiendo muchísimo y no lo podía negar en aquel instante. -La verdad es que si... Ya le volveré a dar, todo es cuestión de práctica y sinceramente no tengo tengo experiencia en bloqueos, pero aún así lo quiero intentar. - Sonreí volviendo a golpear la bludger con todas mis fuerzas, esta vez con un sorpresivo e inesperado éxito. 3/6
#75
Tramas / Raices de una nueva era
Último mensaje por Cassian D. Hale - Ayer a las 01:51 PM
Tema Finalizado
Nombre y apellido: Cassian D. Hale
Link del tema: Tema
Uso de ítem consumible: No
Resultado del PJ: Fracaso
#76
Club de pociones / Club de pociones
Último mensaje por Bastian E. Kaiser - Ayer a las 01:40 PM
Solicitud de Poción
  • Nombre y Apellido: Bastian E. Kaiser
  • Compañero @Ilya Vetrov 
  • Tiempo de dinámica: Cada 72hs
  • Poción de Recompensa:Poción herbovitalizante
#77
Gran Bretaña / Raíces de una Nueva Era | Cass...
Último mensaje por Cassian D. Hale - Ayer a las 01:06 PM
El leve temblor en su cuerpo no desapareció de inmediato, pero Cassian lo sintió cambiar... poco a poco... cediendo. Su respiración comenzó a estabilizarse contra su pecho y eso, más que cualquier otra señal, fue lo que le permitió soltar una mínima fracción de la tensión que llevaba acumulada desde que la vio escupir sangre. Aun así, no la soltó. Ni un centímetro.

—Sí... lo eres.— respondió en voz baja a su primera pregunta, sin rastro de burla, solo una sinceridad tranquila. —Pero no porque seas predecible... sino porque no escondes lo importante cuando realmente importa.— Su mirada se mantuvo en ella, más suave ahora, aunque igual de atenta. —Y no tienes que convencerte de nada ahora mismo... sobre nada.— añadió, firme, como si quisiera quitarle ese peso de encima aunque fuera por unos minutos.

Cuando mencionó la incomodidad, negó apenas con la cabeza, casi imperceptible. —No va a volverse incómodo.— aseguró, sin dudarlo. —Complicado... sí. Pero no incómodo.— Su pulgar rozó suavemente su espalda, todavía asegurándose de que seguía con él, de que no volvía a perderse. —Y haces bien en confiar... porque no pienso fallarte.—

Cuando ella mencionó que no era necesario que se hiciera responsable, soltó un leve suspiro, casi resignado. Eso no lo decides tú ahora. murmuró, sin dureza, pero con una firmeza innegociable. —Yo estoy aquí... así que es asunto mío también.—

El recuerdo de sus palabras sobre la muerte aún resonaba en su cabeza, pero no permitió que eso se reflejara más de lo necesario. Solo ajustó ligeramente su agarre cuando ella se aferró a su camisa, manteniéndola cerca, sintiendo cómo poco a poco su cuerpo dejaba de luchar contra sí mismo. —No vas a morir hoy.— dijo entonces, más bajo, más cerca, como si fuera una promesa y no una simple afirmación.

Cuando ella pidió quedarse así un momento, Cassian no respondió de inmediato. No hacía falta. Bajó apenas el rostro, apoyando suavemente su mejilla contra la parte superior de su cabeza, permitiéndole ese respiro, ese pequeño espacio donde todo dejaba de doler. Su mano continuó moviéndose lentamente sobre su espalda, constante, estable, como marcando un ritmo al que su cuerpo pudiera aferrarse. Estoy aquí. repitió en un susurro, sin apuro.

Pasaron unos segundos más antes de separarse lo justo. Lo suficiente para mirarla, para comprobar que el color regresaba a su piel, que sus ojos ya no estaban perdidos en otro lugar. Entonces, sin decir nada más al respecto, inclinó ligeramente la cabeza y dejó un beso suave en su frente, mucho más consciente esta vez, mucho más contenido.

Acto seguido, se quitó la capa con un movimiento fluido, envolviéndola con ella con cuidado, ajustándola sobre sus hombros para protegerla del frío que inevitablemente terminaría alcanzándolos al salir de ahí. Aún estás débil. murmuró, más práctico ahora, aunque su tono seguía siendo suave. No le dio tiempo a protestar. En un movimiento preciso, la levantó en brazos, con una facilidad que no tenía nada de brusca, acomodándola con cuidado como si fuera algo que pudiera romperse si no era lo suficientemente delicado.

—Te voy a sacar de aquí.— dijo con calma, comenzando a avanzar, sin titubear. —Te llevaré a mi departamento. Tengo pociones que terminarán de estabilizarte... y podrás descansar como corresponde.— Su mirada se alzó brevemente hacia el invernadero, hacia las plantas, hacia todo aquel montaje que ahora le resultaba más irritante que impresionante.

—Estoy empezando a cansarme de la realeza muggle...— añadió, con un deje bajo de fastidio contenido. —Sus juegos, sus invitaciones... y su manía de mezclar magia donde no entienden las consecuencias.—. Volvió a mirarla entonces, ajustando ligeramente su agarre para que estuviera más cómoda entre sus brazos. Ya pasó.— murmuró finalmente. —Ahora solo tienes que descansar.—


5/5

OUTFITS

Dados

[Roll]:
• Lanzada de 1d100 : 67
• Suma total: 67
#78
Gran Bretaña / Raíces de una Nueva Era | Petr...
Último mensaje por Ira Ashehound - Ayer a las 12:42 PM
-Bueno... no te transformes- cambió la petición con una sonrisa débil. La regeneración de raza bastaba para mantenerlo en pie, sin contar su habilidad natural para curar con solo tocar... Si hubieran pensado en ello, Ira no lo tendría tan claro. Pero eran solo una distracción. Recursos perdidos, una noticia; dejarán morir a los plebeyos o tratarán a todos como iguales.

Buscó entre sus ropas, alguien en su profesión no saldría sin los medios para tratar una crisis. No en un sitio bien conocido por estar en pie de guerra por tantos años. Del bolsillo sacó una simple caja de madera, como esas usadas para los habanos caros. Ira retuvo a un mozo que intentaba asistir a los invitados, dejando la caja de madera en sus manos. Dentro había pequeños compartimientos que dividían las pociones para protegerlas. -Son antídotos universales, úsalos- reduciría las chances de muerte en la concurrencia.

Para hacerlas completamente efectivas debía agregarse el ingrediente que corresponda a cada caso, pero como base prolongaría la chance de supervivencia. Los ojos de una cara atrapada la siguieron en un principio y pronto se desviaron a ningún sitio en particular. Evitó reírse, no sería amable, pero que le buscara temperatura por un veneno se le hizo divertido.

Ladeó la cabeza para ponerlos en marcha, dentro del invernadero cogió un banquillo y dejó caer su peso en este, apoyando la espalda en la mesada que sostenía gran cantidad de flora. -hierba de plata, bezoar... aguamiel- ladeó la cabeza como si no viniera mal eso último, para hacerlo más pasable -Y unas gotas de infusión de ajenjo para calmar y un extra de energía-

Dados

[Roll]:
• Lanzada de 1d100 : 86
• Suma total: 86
#79
Las Tres Escobas / Un respiro tras la poción - Pú...
Último mensaje por Lucas Sánchez - Ayer a las 12:38 PM
La serpiente de fuego salió disparada.

Pero no conectó.

La figura encapuchada se apartó con una velocidad casi irreal, desapareciendo de la trayectoria en el último instante. Mi hechizo se perdió entre el humo y las llamas del local, deshaciéndose sin haber tocado nada.

Mi ceño se frunció.

—Demasiado rápido... —pensé.

No hubo tiempo para más.

El aire volvió a helarse.

Otra vez.

Pero esta vez no venía aviso.

Intenté reaccionar, levantar la varita—

—Pro—

Tarde.

El impacto fue directo.

La escarcha me golpeó de lleno, clavándose en el cuerpo como miles de agujas heladas. El frío atravesó la túnica, la piel, hasta el músculo, entumeciéndolo todo.

Un jadeo brusco escapó de mi pecho.

—¡gh—!

Mi brazo cedió un instante. La varita tembló en mi mano.

Di un paso atrás.

Luego otro.

La pierna no respondió como debía. Pesada. Rígida.

...mierda...

El frío se aferraba, ralentizando cada movimiento, haciendo que incluso respirar doliera un poco más.

Pero no me detuve.

No iba a hacerlo.

Apreté la varita con fuerza, incluso con los dedos medio entumecidos. El calor que antes fluía fácil ahora tenía que abrirse paso a la fuerza, como si tuviera que romper el hielo desde dentro.

Mi mirada se clavó en ella.

Más dura.

Más centrada.

—Vale... —pensé, respirando hondo—. Pues jugamos con esto.

Forcé al cuerpo a moverse.

Un paso adelante.

Lento. Pesado. Pero firme.

Alcé la varita otra vez, aunque el brazo protestaba.

Y aun así...

Apolo Praesidium.

El fuego respondió.

Más brusco.

Más violento.

La serpiente emergió con un latigazo irregular, lanzándose hacia delante desde una postura menos estable, pero con una intensidad que nacía más de la resistencia que del control.

Mi pulso golpeaba con fuerza en el pecho.

El frío seguía ahí.

Pero ahora...

También estaba el orgullo.

Y eso no se congelaba.
#80
Club de pociones / Club pociones || Eros D. Windh...
Último mensaje por Vennus Salvatore - Ayer a las 12:31 PM
Las pociones no eran necesariamente algo que le encantase a la francesa, pero, era algo necesario en algunas ocasiones para no perder conocimiento tan rápido, ¿Verdad? Su habitación estaba cómoda, y la carta la estaba ojeando desde hacía rato en su escritorio. Suspiró, moviéndose como parte del viento mientras se vestía de la forma más adecuada para tal ocasión. No era su destino favorito, ni siquiera tenía un outfit en mente que combinará con lo ocre del salón, así que su uniforme pasó a ser el centro de atención en todo su colorinche mental.

No llevaba mochila, ni zapatos. Ni la carta. Y si se la pedían, tendrán que conformarse con su palabra, de todas maneras había sido invitada, y no podía dejar de asistir porque lo más probable es que su madre se enojara más al enterarse que no estaba yendo a la mayoría de sus compromisos. Pero nadie puede culparla, el mundo actual era demasiado extraño para salir a turistear. Había perdido un poco de costumbre en su andar, ahora sus pisadas parecían ligeramente erráticas y sin sentido, su camino algo chueco, y la sensibilidad de sus plantas había subiendo un par de rayas arriba al enviar ciertas sensaciones indeseables por sus piernas, que terminaban en su espalda y muslos.

Llegó, sin más, al salón. Empujando la puerta entreabierta y dejándose llenar por el olor tan... Particular. Una combinación de raíces secas y sustancias extrañas comprimidas al vacío en un frasco de vidrio de dudoso aguante. Que encantador para el nombre tan hermoso que tenía la poción. Embellecedora, decía. Ella ya era bella, no la necesitaba, pero todo por la ciencia mágica que convertía cosas en líquido mágico para algunos males y vanidades de los que lo fabrican.

Se volteó hacia el salón, poniendo una mano en la cintura al percatarse de la presencia de un jovencito en años menores que ella por su altura. Era de su casa, al menos, y lo había visto en clase... Creía. No era muy buena recordando en las últimas semanas, pero eso no significaba que fuera descortés — Buenas tardes, jovencito, ¿Listo para... esto? — Dijo una vez se acercó, extendiendo la mano para estrecharla si quería el joven, sino, que vergüenza.

Dados

[Roll]:
• Lanzada de 1d2 : 2
• Suma total: 2