Baúl de Nathan A. Carrow

Publicado por Nathan A. Carrow, Nov 30, 2025, 10:54 PM

Tema anterior - Siguiente tema

0 Miembros y 3 Visitantes están viendo este tema.

Nathan A. Carrow Mago adulto
7 Palabras

Me gusta
0
Me encanta
0
Me divierte
0
Me asombra
0
Me entristece
0
Me enoja
0
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Nathan A. Carrow Mago adulto
Entrada de diario — Nathan

No sé en qué momento empecé a sentir que el pasado ya no era una cadena tan pesada. Tal vez porque por fin me atreví a dejar de cargarlo como si fuera una obligación. Por años pensé que la venganza era el único camino para seguir adelante, que solo cuando cobrara cada deuda pendiente podría respirar de verdad. Qué equivocado estaba. La venganza no me dio alivio; me dio vacío. Un vacío que fui alimentando sin darme cuenta.

Hoy me escuché a mí mismo con una claridad que creí perdida: no quiero seguir viviendo así. No quiero que mi vida siga girando alrededor de lo que me rompió. Quiero saber quién soy sin toda esa rabia, sin esa obsesión que me hacía perder partes de mí a cada paso. Quiero encontrarme otra vez. Aunque duela. Aunque me dé miedo.

Y entonces está ella. Gea.

Nunca imaginé que el destino nos cruzaría de nuevo después de tantos años. Y, sin embargo, cuando la vi... fue como si una parte de mí que llevaba dormida demasiado tiempo volviera a respirar. Gea siempre tuvo esa forma tan extraña y tan sencilla de hacerme sentir humano de nuevo, incluso cuando yo ni siquiera sabía cómo tratarme a mí mismo.

Hemos pasado por tanto, hemos sido tantas cosas en tantas etapas distintas de nuestras vidas, pero ahora... ahora que nos reencontramos, es como si algo hubiera vuelto a encajar. No porque las heridas desaparezcan mágicamente, sino porque ella me mira y siento que todavía soy capaz de construir algo más que ruinas.

A veces me cuesta entender qué futuro quiero. He estado tanto tiempo movido por el pasado que pensar en el mañana se siente raro, casi incómodo. Pero luego pienso en ella, en nosotros, en todo lo que podríamos hacer —esta vez sin prisas, sin rencores, sin sombras interponiéndose— y entonces siento algo parecido a esperanza.

Quiero un futuro. Por primera vez en muchos años puedo escribirlo sin sentirme falso. Quiero descubrir qué me gusta, qué me mueve, qué me hace feliz cuando no estoy pensando en pagar viejas deudas. Quiero ser alguien que pueda mirarse al espejo sin ver solo las cicatrices.

Y sé que no lo haré solo. Gea ha estado ahí en cada paso desde que volvimos a encontrarnos, con su fuerza tranquila, con esa forma de abrazarme incluso cuando no me atrevo a pedirlo. No sé qué hice para merecer que haya vuelto a mi vida, pero sí sé que no quiero perder esta oportunidad de empezar de nuevo.

Estoy dejando atrás la venganza. Estoy dejando atrás al hombre que fui. No sé exactamente quién voy a ser a partir de ahora, pero... por primera vez, quiero averiguarlo.

Y tengo la sensación de que esta vez, el camino no lo voy a recorrer solo. Con ella, todo parece posible.
473 Palabras #1

Me gusta
0
Me encanta
0
Me divierte
0
Me asombra
0
Me entristece
0
Me enoja
0
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Nathan A. Carrow Mago adulto
Entrada de diario — Nathan (continuación)

Aun así, no voy a mentirme: el pasado no desaparece solo porque decida soltarlo. Hay noches en las que vuelve, se sienta al borde de la cama y me recuerda quién fui, lo que hice, lo que perdí. Hay momentos en los que la vieja sed de venganza late como un reflejo aprendido, como una cicatriz que pica cuando cambia el clima. No me enorgullece admitirlo, pero sería peor fingir que ya no existe.

La diferencia es que ahora no le obedezco.

Antes, esa voz dictaba cada uno de mis pasos. Hoy la escucho... y sigo caminando en otra dirección. A veces con duda, a veces con torpeza, pero sigo. Y cuando flaqueo, cuando siento que podría caer de nuevo en ese abismo familiar, pienso en Gea. En su forma de decir mi nombre, como si no cargara con todo lo que arrastro. Como si pudiera verme más allá de mis errores.

Ella no intenta salvarme. Y tal vez por eso lo logra.

Con Gea aprendí algo que nunca entendí en todos estos años: no todo vínculo se construye desde el dolor compartido. Se puede amar desde la calma. Desde el silencio cómodo. Desde las pequeñas cosas que no exigen sangre ni sacrificios. Me sorprendo a mí mismo disfrutando de momentos simples —una conversación sin tensión, una risa inesperada, su mano buscando la mía— y eso me asusta más que cualquier enemigo que haya tenido.

Porque perder esto... sí que dolería de verdad.

No sé si alguna vez dejaré de ser alguien frío. Tal vez esa sea una parte de mí que no se va a ir del todo. Pero ya no quiero usar esa frialdad como un arma, ni como un muro. Quiero aprender a bajar la guardia, aunque no sepa hacerlo bien. Quiero fallar en el intento, si es necesario.

Gea dice que no necesito convertirme en otra persona para merecer un futuro. Que basta con que sea honesto conmigo mismo. A veces me cuesta creerle, pero quiero intentarlo. Quiero creer que no estoy condenado a repetir mi historia una y otra vez, como si fuera una sentencia escrita en piedra.

Hoy cierro esta entrada con una certeza nueva, frágil, pero real: no estoy huyendo de lo que fui. Estoy eligiendo no vivir ahí para siempre.

Y si algún día vuelvo a perderme, espero recordar esto que escribo ahora. Que hubo un momento en el que decidí vivir. No por venganza. No por culpa.
Sino por amor.
414 Palabras #2

Me gusta
0
Me encanta
0
Me divierte
0
Me asombra
0
Me entristece
0
Me enoja
0
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones
Sin reacciones